
HIROSHIMA

Que ver en HIROSHIMA?
La ciudad de Hiroshima, situada al sur de Japón, es conocida tristemente por haber sido escenario de la explosión de la primera bomba atómica en 1945. Sin embargo, más allá del memorial de la paz que nos recuerda este hecho histórico, la ciudad cuenta con otros atractivos que la hacen merecedora de una visita de dos o tres días.
El parque conmemorativo de la paz, con la icónica cúpula de la bomba atómica y varios monumentos y museos, es un homenaje a la paz y una advertencia para evitar que algo así vuelva a suceder. Un recorrido por este lugar es una experiencia conmovedora que nos hace reflexionar sobre la fragilidad de la vida y la importancia de mantener la paz en todo el mundo.
Pero Hiroshima no es solo un destino para recordar el pasado, también ofrece opciones de turismo activo. A pocos kilómetros al sur de la ciudad, encontramos la hermosa isla de Miyajima, un verdadero paraíso para los amantes de la naturaleza y la cultura. Aquí se encuentra el santuario Itsukushima construido sobre el agua, con su impresionante tori que parece flotar en el mar. Los ciervos, considerados animales sagrados en la isla, son una presencia común que acompaña al viajero en su recorrido por esta maravilla natural.
El castillo de Hiroshima, una impresionante fortaleza de la época feudal, y los jardines shukkeien, un oasis de tranquilidad en el corazón de la ciudad, son otras atracciones que no podemos perdernos.
Por supuesto, no podemos dejar Hiroshima sin probar los famosos okonomiyaki, una deliciosa y típica tortilla-pizza que se sirve en la mayoría de los restaurantes de la ciudad. Una experiencia culinaria única que hará que recordemos Hiroshima por mucho tiempo después de haberla visitado.
Todo lo que hay que ver en HIROSHIMA

MEMORIAL DE LA PAZ 平和記念公園
Si hay un lugar que despierta emociones incluso a los occidentales este es el Peace Memorial Park, el silencio y el respeto que se respira en este lugar junto a las imágenes que cada uno puede tener en su mente, sobre lo que ocurrió alli el 6 de agosto de 1945, hace que nadie se quede indiferente durante la visita a este parque.
La Cúpula Genbaku o cúpula de la bomba atómica, son los restos del único edificio del cual quedaron restos en el epicentro de la explosión y que han sido conservados tal y como quedaron, salvo pequeñas obras para mantener la estructura en pie.
Es el simbolo mas conocido de Hiroshima y sirve de presentación a el gran parque que se encuentra al otro lado del rio.
Atravesando el rio y dejando atrás la cúpula de la bomba atómica, nos encontramos con el inmenso Parque Memorial de la Paz de Hiroshima, que contiene además del museo de la bomba, varios monumentos conmemorativos del desastre.
A pesar de ser un lugar muy concurrido, el silencio es impresionante solo comparable al que podemos encontrar en el interior de los templos, y solo roto por el sonido de alguna campana, como la que podemos encontrar en El Monumento a la Paz de los Niños, es un monumento a la paz para conmemorar a Sadako Sasaki y a los miles de niños víctimas de la bomba atómica. Sadako fue una niña que falleció de leucemia a consecuencia de la radiación emitida por la bomba atómica y que antes de morir y siguiendo una antigua tradición japonesa, intento construir 1.000 grullas de papel. Por ello el monumento es una inmensa grulla y a su alrededor hay una especie de vitrinas, repletas de grullas de papel llegadas de todo el mundo.
Muy cerca del monumento a Sadako podemos encontrar La Campana de la Paz, que los visitantes pueden tocar en honor a la paz mundial, no esperemos el sonido típico de las campanas de aquí, tiene un sonido muy peculiar.
La llama de la paz de Hiroshima, que permanecerá encendida hasta que la amenaza nuclear deje de ser una amenaza, se encuentra en el centro del parque.
Mas adelante nos encontramos con el Cenotafio en Memoria de las Víctimas de la Bomba Atómica, construido para conmemorar la reconstrucción de Hiroshima, consistente en un bloque de piedra bajo un tejado en forma ovalada, rodeados por un pequeño estanque y en el que nunca faltan flores, ofrenda de los visitantes.
Reflexión Histórica y Esperanza Mundial

CASTILLO HIROSHIMA 広島城
El Castillo Hiroshima, construido en el siglo XVI, fue destruido por la bomba atómica en 1945 y reconstruido en 1958 como una réplica del original. Rodeado por un impresionante foso, este castillo alberga varias instalaciones, siendo la más importante el propio castillo, que también funciona como museo. Ubicado cerca del Memorial de la Paz, es fácil llegar caminando, y posteriormente se pueden visitar los hermosos jardines Shukkeien, también cercanos. El área donde quedaba el castillo fue completamente arrasada por la bomba atómica, lo que hace que su reconstrucción sea un símbolo significativo de la resiliencia de Hiroshima. Este proyecto de reconstrucción fue crucial para revitalizar la ciudad después de la guerra y hoy es un punto turístico clave. En el interior del castillo, las exhibiciones detallan la historia de la ciudad y la vida durante el período feudal japonés. Desde la cima del castillo, los visitantes pueden disfrutar de una impresionante vista panorámica de Hiroshima. Los jardines Shukkeien, un oasis urbano cercano, ofrecen un contraste sereno y hermoso para continuar la exploración. La combinación de historia, arquitectura y naturaleza convierte a esta visita en una experiencia completa e inolvidable.
Símbolo de Resiliencia y Belleza Natural

SHUKKEIEN 縮景園
Shukkeien, uno de los jardines más bellos y emblemáticos de Hiroshima, fue restaurado a su antigua gloria tras ser destruido por la bomba atómica en 1945. Construido en 1620, este jardín tradicional japonés lleva el nombre de «jardín que expresa la naturaleza en miniatura». Su diseño maestro combina armoniosamente un estanque central con islas grandes y pequeñas, montañas, valles, puentes y salones de té. Las enormes carpas del estanque son uno de sus mayores atractivos, donde los visitantes pueden alimentarlas con bolsitas de comida disponibles en la entrada. Después de la devastación de 1945, Shukkeien se convirtió en refugio para heridos de la zona cero y fue reconstruido en 1951, completando su restauración en 1976. Hoy, el jardín es un testimonio emocionante del espíritu de perseverancia de Hiroshima. Los visitantes disfrutan de su belleza natural durante todo el año, siendo la primavera especialmente espectacular con flores de cerezo en flor creando un ambiente mágico. Situado cerca del Memorial de la Paz, Shukkeien invita a reflexionar sobre la paz y la reconciliación mundial. La combinación de historia, diseño paisajístico y naturaleza hace de este jardín una experiencia completa e inolvidable.
Jardín Histórico y Espíritu Perseverante

Miyajima 厳島
Miyajima, también conocida como la Isla de los Dioses, es un destino popular entre los turistas que visitan Hiroshima. Su atracción principal es el Santuario Itsukushima, un santuario sintoísta que se construyó en el siglo VI y que es considerado como uno de los tres lugares más hermosos de Japón.
El santuario está construido sobre el agua y su tori, una puerta monumental de madera de 16 metros de altura, es su principal atracción. Durante la marea alta, parece flotar en el agua y se convierte en una imagen icónica de la isla. Durante la marea baja, los visitantes pueden caminar hasta la base del tori y verlo de cerca.
Además del Santuario Itsukushima, la isla también cuenta con varios templos y santuarios más pequeños, así como una impresionante pagoda de cinco plantas. Los ciervos son considerados animales sagrados en la isla y se pueden encontrar por todas partes, paseando por las calles o descansando en los jardines.
Si se dispone de más tiempo, los visitantes pueden subir al monte más alto de la isla en teleférico y visitar el templo que se encuentra en la cima. Desde allí, se puede disfrutar de impresionantes vistas panorámicas de la isla y del mar.
La isla de Miyajima es muy fácilmente accesible desde Hiroshima en ferry, y se recomienda pasar al menos un día para poder explorar todo lo que ofrece la isla.
Isla de los Dioses, Santuarios, cervatillos y un tori único