
UJI Y NARA

Que ver en UJI Y NARA?
En el trayecto de Kyoto a Nara, nos encontramos con la ciudad de Uji, donde encontramos uno de los puentes mas antiguos de Japón y un Templo rodeado por un estanque, que merecen una pequeña parada en el viaje.
Nara es la capital mas antigua de Japón, antes que se trasladara a Kyoto y es por ello que conserva muchos templos y monumentos que la hacen atractiva para los turistas.
Otro atractivo de la ciudad y símbolo de esta, son los ciervos sika, que deambulan libremente por todas las zonas verdes de la ciudad, son inofensivos, pero pueden darnos algún susto ya que no son muy educados a la hora de pedir comida.
Una excursión de 1 día desde Kyoto u Osaka, es una buena manera de conocer esta ciudad, ya que en un corto viaje en tren llegamos a ella.
Todo lo que hay que ver en UJI Y NARA

Byōdō-in 平等院
El templo budista en Uji, prefectura de Kioto, fue construido originalmente en 998 como un chalet rural del poderoso Fujiwara no Michinaga. En 1052, Fujiwara no Yorimichi lo reconvirtió en un templo budista. La estructura más importante es el Salón del Fénix, construido en 1053, siendo la única estructura original que permanece en pie tras un devastador incendio causado por una guerra civil en 1336. El Salón del Fénix y una estatua de Buda Amida, ambos hechos de madera de ciprés japonés y cubiertos en oro, son considerados Tesoros Nacionales. También destacan una serie de 52 bodhisattvas de madera y 14 pinturas raigá en las puertas del templo, junto a otros objetos valiosos. Estas joyas culturales han sido reconocidas internacionalmente: la imagen del templo aparece en la moneda de 10 yenes y en el billete de 10.000 yenes. En 1994, la UNESCO nombró al templo Patrimonio de la Humanidad dentro de los monumentos históricos de la antigua Kioto. Cada rincón del templo invita a sumergirse en su rica historia y significado espiritual. La preservación de estas obras maestras refleja la importancia cultural y religiosa del lugar. Este sitio ofrece una experiencia única para quienes desean adentrarse en la herencia histórica y artística de Japón.
Tesoro Histórico y Espiritualidad Milenaria

Tōdai-ji 東大寺
Tōdai-ji, un templo budista en Nara, Japón, alberga una estatua gigante del Buda Vairocana, conocida como daibutsu. Esta escultura es la principal atracción del templo, que también sirve como sede de la escuela Kegon del budismo. A pesar de haber sido reconstruido dos veces debido a incendios provocados por guerras, el templo mantiene su majestuosidad siendo un 33% más pequeño que el original, pero ostentando el récord mundial como la construcción de madera más grande del mundo. Los ciervos sika, considerados mensajeros de los dioses en el sintoísmo y protegidos como tesoros nacionales, vagan libremente por el terreno. Estos animales, utilizados como reclamo turístico, se acercan a las personas sin temor, ya que los visitantes pueden alimentarlos con obleas vendidas dentro del recinto. El templo y su área circundante, junto a otros edificios históricos, fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998 como parte de los «Monumentos históricos de la antigua Nara». Cada rincón del templo invita a sumergirse en su historia y significado religioso, ofreciendo una experiencia única de paz y contemplación. La combinación de arquitectura impresionante y naturaleza serena hace de Tōdai-ji un lugar inolvidable.
Templo Monumental y Naturaleza Sagrada

Nigatsu-do 東大寺 二月堂
El Nigatsu-dō, una estructura clave del templo budista Tōdai-ji en Nara, Japón, forma parte de los «Monumentos históricos de la antigua Nara», declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Ubicado al este de la Sala del Gran Buda, en la colina del monte Wakakusa, el Nigatsu-dō se encuentra más arriba que el famoso Daibutsu-den. Este santuario incluye varios edificios además de la sala principal llamada Nigatsu-dō, formando su propio sub-complejo dentro de Tōdai-ji. El área alrededor del Nigatsu-dō es rica en historia y espiritualidad, con el cercano Sangatsu-dō siendo el edificio más antiguo del complejo Tōdai-ji. La ubicación elevada del Nigatsu-dō ofrece vistas impresionantes y un ambiente sereno, ideal para la contemplación y la conexión con lo sagrado. Cada rincón de este sub-complejo invita a los visitantes a sumergirse en la rica tradición budista y la arquitectura milenaria. La combinación de su posición estratégica y su significado religioso hace del Nigatsu-dō un lugar único e inolvidable dentro del vasto recinto de Tōdai-ji. Los visitantes pueden disfrutar de una experiencia profunda de paz y espiritualidad mientras exploran este importante sitio histórico.
Santuario Elevado y Espiritualidad Milenaria

KASUGA-TAISHA 春日大社
El Santuario Kasuga-taisha, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO como parte de los Monumentos históricos de la antigua Nara, es una joya del patrimonio histórico y cultural de Japón. Este santuario sintoísta se destaca por sus numerosas linternas tōrō, tanto de bronce como de piedra, que iluminan el recinto creando una atmósfera mágica. Al recorrer el camino hacia el templo, cientos de linternas de piedra se alinean a lo largo del sendero, ofreciendo un espectáculo único de luz y sombra. Dentro del santuario, miles de linternas de bronce decoran el espacio, algunas de ellas auténticas obras de arte con motivos tallados y pinturas exquisitas. La arquitectura tradicional del santuario, con techos de madera y paredes adornadas con hermosas pinturas, refleja su rica historia y espiritualidad. Rodeado por un bosque hermoso, el santuario proporciona un entorno ideal para disfrutar de la naturaleza y la tranquilidad. Cada paso en este lugar invita a los visitantes a sumergirse en la cultura y tradición japonesas, ofreciendo momentos de introspección y admiración. El Santuario Kasuga-taisha es una visita imprescindible para quienes desean explorar la profundidad de la historia y la belleza artística de Japón.
Luz Mágica y Arquitectura Tradicional

Kōfuku-ji 興福寺
Kōfuku-ji, un impresionante templo budista en Nara, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998 como parte de los «Monumentos históricos de la antigua Nara». Su inmensa pagoda de cinco pisos es una de las estructuras más altas de Japón, destacándose por su majestuosa arquitectura. El templo también cuenta con un hermoso estanque y un exuberante jardín que invitan a los visitantes a disfrutar de la belleza natural y la tranquilidad del lugar. Recorrer el recinto ofrece momentos de paz y contemplación, donde la historia y la naturaleza se entrelazan. Además, Kōfuku-ji es conocido por la presencia de cervatillos que vagan libremente por todo el recinto y la ciudad de Nara. Estos animales, considerados sagrados y protegidos por la ley, crean una atmósfera única e interactiva, permitiendo a los visitantes compartir momentos especiales con ellos. La combinación de su impresionante arquitectura, paisajes serenos y la presencia de estos encantadores animales hace de Kōfuku-ji un destino imperdible para quienes desean explorar la rica historia y cultura de Japón. Cada paso en este lugar invita a sumergirse en una experiencia completa de espiritualidad y conexión con la naturaleza.
Templo Majestuoso y Cervatillos Sagrados